TIERRA DE BARDOS, CIERRA.
Pero yo no desaparezco. A partir de ahora podrás encontrarme en mi WEB OFICIAL DE AUTOR pinchando en la imagen inferior. Allí os ofreceré más artículos, noticias, reseñas y todo el contenido habitual en este blog.
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Alcander, de Luisa Fernández

Ya está aquí... Legados

domingo, 20 de febrero de 2011

Isabel Barceló vuelve a la carga

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Que Internet es el presente ya lo han dicho otros, no hace mucho. Pero algunos escritores hace tiempo que se adelantaron con iniciativas no sólo creativamente magistrales, sino también generosas con sus seguidores.
Isabel Barceló, anfitriona del maravilloso blog "Mujeres de Roma", asombró a propios y extraños hace meses con un proyecto innovador y abrumador: escribir una novela y colgar los capítulos en su blog según los concluía. No contenta con eso, además hizo un llamamiento a los seguidores de su blog para que cada uno diera nombre a un personaje de esa novela. Así nació "Dido, Reina de Cartago", una obra sublime y un reto apasionante para la escritora (a la que tuve el placer de entrevistar para Ilike magazine, y que conocí en persona en la pasada Feria del Libro de Valencia), que luego sería publicada en papel.
Según Isabel, la experiencia fue tan positiva que no ha podido resistir la tentación de repetirla. Hace poco más de una semana ha comenzado a escribir su segunda novela "La Fundación de Roma", ambientada en la creación mítica de la capital romana. Partiendo de la antigua aldea de Alba Longa, Isabel recorrerá los orígenes de Roma siempre desde el punto de vista mítico. Estamos, pues, ante una novela a medio camino entre la Historia y la Mitología, campos que Isabel domina a la perfección.
Actualmente lleva publicados cuatro capítulos, que os recomiendo que leáis encarecidamente. Os atrapará su prosa exquisita, casi poética, la delicadeza de sus palabras que casi parecen versos. Es una gran muestra de lo que se supone es la literatura: arte, creatividad y sentimiento. En el momento en que leáis el primer capítulo, os convertiréis en seguidores, prometido.
En lo personal, tendré el honor de formar parte de la historia como uno de los personajes: el soldado Acisclo, un personaje de mi invención pero al que Isabel dotará de personalidad e historia. No puedo más que agradecer a Isabel la oportunidad de formar parte de su segunda novela. Ojalá algún día pueda devolverle el gesto.
¿A qué esperáis? La Fundación de Roma ha comenzado. ¿No queréis presenciarla desde el principio?

domingo, 6 de febrero de 2011

Tierras de Edetanía - Un viaje a los tiempos de mi novela

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Imaginad que escribís una novela y, un día, os encontráis con uno de sus personajes. Literalmente (o casi).
Eso es lo que ayer experimenté durante mi visita al Museo de Prehistoria de Valencia. No diré mucho sobre ese personaje (secreto de estado argumental, por el momento), sólo que al protagonista de mi novela sobre los íberos le creé un hermano pequeño, que murió al poco de nacer (cosa común en esas épocas, de mortalidad infantil bastante alta). Ese personaje, que apenas aparece en la novela, pero que tan importante es para el protagonista, está basado en unos restos infantiles encontrados en el yacimiento arqueológico del Castellet de Bernabé (Lliria, Valencia). Podéis imaginar lo que he sentido al ver esos restos por primera vez, expuestos tras una vitrina.

 ¿El pequeño Sosinbiuru de mi novela?

 
Recorrer las salas de la exposición Cultura Íbera ha sido como viajar al pasado, como recorrer mi propia novela a través de los restos descubiertos por los arqueólogos y las reconstrucciones de los historiadores encargados del Museo. Ha sido una delicia ver la maravillosa maqueta del caserío donde nace el personaje de mi novela, donde crece y se forja su destino; me he maravillado al contemplar la recreación, en tamaño real, de una casa íbera, con todos sus aparejos e incluso la réplica de un telar; he sonreído ante las falcatas expuestas (¿habrían sido empuñadas por mis edetanos?); he admirado las vasijas y vasos pintados con motivos que han servido de base para mis guerreros íberos...

La visita comenzó por la sala I, donde se exponen objetos de las colonias púnicas y griegas de Ibiza y Ampurias, destacando así la cultura que vino a nuestras tierras a través de las aguas del Mediterráneo.

Diversas estatuillas de origen fenicio halladas en Ibiza

Los íberos: un mosaico de pueblos, introduce al visitante de modo general dentro de la sociedad íbera a través de los hallazgos y reconstrucciones de los especialistas del Museo.

Magnífica reconstrucción de un horno íbero

La tercera sala está dedicada a la vida cotidiana de las ciudades íberas, tomando como ejemplo los restos encontrados en la Bastida de les Alcusses de Moixent (muy cerca de donde yo vivo). Aquí el visitante encontrará la pieza más emblemática del museo, la figurilla de bronce de un guerrero íbero a caballo: el guerrero de la Bastida.

El Guerrero de Moixent, pieza emblemática del Museo

La siguiente sala contiene, para empezar, una fantástica reproducción de una casa íbera (simulando incluso el adobe de sus paredes), con la recreación de un telar y todo el ajuar típico de un hogar edetano.

 Maravillosa reconstrucción de un hogar íbero, con el telar de fondo

La sala V acerca al visitante al mundo funerario y religioso de los íberos: pilares-estela, exvotos de bronce, vajilla con motivos funerarios y restos de enterramientos infantiles, así como las armas encontradas en tumbas (los guerreros, tras ser incinerados, eran enterrados con su armamento).

Las famosas falcatas íberas (junto a otra de estilo celtíbero)

En La ciudad de Edeta y su territorio se engloban todos los hallazgos encontrados en el yacimiento de El Tossal de Sant Miquel (Lliria), en una maravillosa exposición dedicada a su territorio y su sociedad, así como su relación con otros asentamientos ibéricos de la región. Destacan los famosos vasos adornados con imágenes de escenas de guerra y celebraciones diversas. Aquí es donde se encuentra la magnífica maqueta de El Castellet de Bernabé, el caserío donde nace el protagonista de mi novela.

El vaso de la danza guerrera
 
El vaso de los guerreros
 
Otros dos vasos decorados
 
Maqueta del caserío ibérico del Castellet de Bernabé
 
En la sala VII hay una colección de vasos, planchas de plomo y estelas de piedra grabados con la famosa y aún por descifrar escritura ibérica.

Estela funeraria grabada con caractéres íberos
 
El recorrido por Edetanía finaliza con la sala dedicada a la numismática ibérica, donde se exponen diversas monedas acuñadas en cecas como Arse (Sagunto), Saití (Xátiva) o Kelin (Los Villares). Estas monedas han sido, probablemente, la mejor fuente de información para dilucidar los nombres de las ciudades y de algunos de sus habitantes más insignes. No diré cuál, pero mi personaje toma su nombre de una de estas monedas.

Muestras de monedas íberas

En definitiva, se trata de una exposición maravillosa, que tiene un sentido especial para mí. En estos tiempos de crisis, me gustaría animaros a todos los que viváis o visitéis Valencia a que os acerquéis a este magnífico museo (de entrada gratuita), que además de la exposición permanente dedicada a la cultura íbera, también tiene otras dos: la prehistoria valenciana, y la Valencia romana. Por si fuera poco, en estos días hay dos exposiciones temporales: Historia del Dinero y ARTIFEX, Ingeniería romana en España.

Saludos, caminantes.

domingo, 30 de enero de 2011

El nuevo fenómeno literario de internet: REALIDAD AUMENTADA, de Bruno Nievas

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Saludos, caminantes. Esta semana me gustaría hablaros de un nuevo fenómeno literario que está arrasando en internet. Que 20.000 personas adquieran un libro, en apenas 25 días, merece el calificativo de best-seller, aunque se trate de una novela que pueda adquirirse totalmente gratis, en múltiples versiones digitales.
Me refiero a "Realidad Aumentada", la primera novela de Bruno Nievas, un thriller de ciencia-ficción que, según Juán Gómez-Jurado (escritor que ha vendido cuatro millones de libros en todo el mundo):

"Realidad Aumentada es un viaje salvaje a los confines de la tecnología y de la mente, narrado con el pulso de un escritor que dará mucho que hablar. No se la pierda. Creo que las editoriales deberían darse de bofetadas por incluir a Bruno Nievas en su catálogo de autores..."
Es verdaderamente loable que haya escritores cuyo único afán sea compartir su obra desinteresadamente. Y la novela promete. Acabo de iniciar su lectura y engancha. Buena prosa, una historia absorbente. ¿Qué más se puede pedir?
La novela puede descargarse gratis desde su web http://www.brunonievas.com/ en los conocidos formatos pdf (para leer en la pantalla del ordenador y en todos los lectores de e-book) y en epub (formato estándar de la mayoría de lectores de e-book). La web es muy amena y sencilla, muy bien currada.
Una novela más que recomendable. De hecho, a Bruno Nievas comienzan a rifárselo en los medios de comunicación, con entrevistas y reseñas de la obra. Sólo falta que las editoriales acaben por reconocer el fenómeno que está naciendo y le den una oportunidad.
¿A qué esperáis? Descargad la novela y comentadla en la página facebook de la novela.


domingo, 16 de enero de 2011

Isabel Barceló - La primera entrevista del año (II)

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Lo prometido es deuda. Aquí os dejo la segunda parte de la interesante entrevista con Isabel Barceló, autora de "Dido, reina de Cartago". Desde aquí agradecer lo mucho que Isabel compartió conmigo, pues como podéis comprobar, desveló con gran detalle todos los aspectos de su novela.

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¿Qué es más de tu agrado, Historia o Mitología?
La historia y la mitología tratan del ser humano: la primera relata los hechos de una manera científica; la segunda refleja la condición humana de una manera simbólica y profunda. Ambas son materia literaria y me interesan por igual.
La etapa en la que está ambientada la novela es muy antigua. ¿Ha sido complicado conseguir documentación?
Como muy bien dices, se trata de una época muy remota – hace aproximadamente 3.000 años – y las fronteras entre la historia y el mito están muy difuminadas. Sin embargo, hay una serie de hechos que nos han sido transmitidos como históricos y, si recuerdas, existe en matemáticas el llamado “problema de Dido” que hubo de esperar a ser demostrado mediante una fórmula matemática hasta mitad del siglo XIX y que ella había resuelto de manera intuitiva para delimitar el territorio de su nueva ciudad. Dido dejó una huella profunda en el Mediterráneo, aun cuando su historia esté entremezclada de leyenda. Para la historia general de la reina Dido me he basado en las noticias que han llegado hasta nosotros a través del historiador latino Justino. Para la historia de los amores de Dido y Eneas, como ya he dicho, en lo narrado en La Eneida.
En cualquier caso, a mí me gusta cerrar los libros una vez los he consultado. Escribo como novelista, no como historiadora. Lo que a mí me motiva no es repetir al pie de la letra, novelándolo, lo que dicen las fuentes – que tampoco son del todo fiables –, sino entender al personaje, dilucidar por qué actuó de tal o cual manera, reconstruir una personalidad que encaje con los hechos que conocemos, indagar en los motivos por los que en un momento determinado esa persona tomó una decisión que cambiaría radicalmente su vida. Quiero comprender al personaje y, a través de él, comprendernos mejor como seres humanos. Por tanto, una vez me he formado una idea acerca de su personalidad y su experiencia vital, trato de transmitirla recurriendo a los instrumentos y recursos literarios. Mi objetivo no es propiamente hablar de historia, sino contar la vivencia de un ser humano en su momento histórico.
En “Dido, reina de Cartago”, priman los personajes y la relación entre cada uno de ellos. El centro de todas éstas es, sin duda, el romance que mantuvieron Dido y Eneas. ¿Los ves como los primeros Romeo y Julieta? ¿Por qué estas historias de amor trágicas nos atraen tanto?
Creo que tienen el atractivo de lo prohibido. Se nos permite sentir amor, pero tenemos absolutamente vedado entregarnos a la pasión amorosa entendida como ese amor tan intenso que todo lo trastoca, que no teme ir más allá de lo considerado socialmente razonable, que niega límites e ignora las prohibiciones, que utiliza cualquier recurso para imponerse, arriesgándose incluso a terminar en muerte. La intensidad de esos amores nos admira y nos conmueve, nos identificamos con ellos e incluso nos gustaría vivirlos, pero o no surge la oportunidad o, si surge, no nos atrevemos. La ficción nos permite aproximarnos intelectual y emocionalmente a esa experiencia prohibida.
Shakespeare, cualquiera que fuera su intención al escribir Romeo y Julieta, puso en evidencia que salirse de las normas y vulnerar prohibiciones conduce a la muerte. Básicamente es el mismo mensaje que repitieron una y otra vez los romanos. En cuanto a Dido y Eneas, la suya es la gran historia de amor de la cultura romana. Muchos estudiosos, críticos y lectores (entre los que me cuento) consideran que es la parte más conmovedora de La Eneida. Y, desde luego, sus amores produjeron muchas obras de arte a lo largo de la historia y han sido interpretados de maneras diversas.
En cuanto a las razones por las que está prohibida la pasión amorosa:
Los romanos (y otras civilizaciones antiguas) pensaban que la pasión amorosa tal como la hemos definido subvierte el orden social y sólo puede atraer la desgracia a quienes se entregan a ella, una desgracia que arrastrará consigo a sus familiares, sus ciudades y sus pueblos, con efectos a menudo prolongados en el tiempo y perdurables. De hecho, Virgilio señala la ruptura amorosa entre Dido y Eneas como el origen de la enemistad brutal entre cartagineses y romanos que, ya en su tiempo y tras haberse librado tres guerras (las guerras púnicas), se había saldado con la destrucción de Cartago hasta los cimientos. No cabe una consecuencia más terrorífica que esa. El que la de Virgilio fuera una justificación poética no menoscaba la fuerza del mensaje. Varios mitos romanos anteriores insistían en ese peligro.
Por otra parte, Virgilio presenta a Eneas como el modelo de ciudadano romano – conviene aclarar que los romanos se consideraban descendientes de los troyanos a través del príncipe Eneas –. Su conducta frente al amor es la que debe tener todo buen ciudadano. El amor a una mujer siempre estará subordinado a las exigencias y deberes cívicos y, desde luego, a la voluntad de los dioses. Nosotros somos herederos de ese modelo, estamos atañidos por él y lo reconocemos perfectamente. Por eso nos sigue conmoviendo: la pasión intensa en el amor, aunque individualmente deseada, se sigue considerando socialmente intolerable y peligrosa.
No podíamos dejar de hacer referencia a tu exitoso blog, “Mujeres de Roma”, en el que las grandes mujeres de la Historia son las protagonistas. ¿Por qué dedicarles un espacio?
El olvido sistemático al que nos hemos visto sometidas las mujeres es muy dañino para la sociedad. Primero porque es, evidentemente, injusto: las mujeres, para bien y para mal, estamos en el mundo desde su origen y no hay ninguna razón objetiva para que se nos otorgue un valor social inferior al de los varones. La injusticia no es un buen clima para el desarrollo de una sociedad. Segundo, porque esa minusvaloración histórica tiene efectos actuales. El desprecio, el maltrato, la falta de consideración hacia las mujeres o las dificultades que encontramos para acceder a puestos de responsabilidad en todos los ámbitos, laborales, sociales, políticos, no son fruto de la casualidad, sino de ese ninguneo histórico, esa persistente negativa a reconocer todo lo que las mujeres han venido aportando a la humanidad. El olvido nos ha impedido acumular prestigio y cada vez que pedimos algo, parece que hemos de partir de cero, volver a demostrar que nos lo merecemos, que seremos capaces de gestionar lo que exigimos, etc. etc. Es una traba muy importante para progresar, cuando media humanidad está constituida por mujeres.
Mi minúscula contribución a esa lucha de las mujeres por alcanzar el respeto y el trato digno que nos merecemos, es recordar a las mujeres del pasado. He elegido a las romanas porque me fascinan y porque nosotros pertenecemos a esa civilización, estamos impregnados de ella. Así en mi blog hablo de mujeres que han descollado por diversos motivos en la historia, pero también creo personajes de ficción para mostrar cómo era su vida y, a través de ella, sus reivindicaciones, sus aspiraciones, sus creencias, el origen de sus fiestas, etc., siempre desde esa óptica y punto de vista de la mujer. Un punto de vista que jamás excluye a los varones.
¿Crees que estamos en un mundo de hombres? ¿Qué podemos aprender de las antiguas civilizaciones matriarcales?
——Creo que el mundo es de todos, pero está dominado por los más fuertes. Quien tiene la fuerza, tiene el poder. Los varones son más fuertes y se refuerzan continuamente dominando las instituciones, las reglas del juego social, la economía… a través de todo ello se imponen a las mujeres y les vetan de todas las maneras posibles el acceso a esos instrumentos. Los países ricos dominan a los pobres, los amos a los siervos, las jerarquías religiosas a los fieles, los que tienen autoridad abusan de los menores… Se diría que la fuerza y/o el poder de una persona sólo pueden medirse por su capacidad de aplastar al débil.
No me atrevo a decir qué podríamos aprender de las sociedades matriarcales antiguas, no las conozco suficientemente bien, pero tengo la seguridad de que si hubieran librado grandes guerras, si hubieran vivido en una escalada de dominio de unas sobre otras, tendríamos noticias de ello. El acrecentamiento del poder no es una obsesión para la mayoría de las mujeres, no es su móvil, ni su prestigio reside en él. Su autoridad descansa más bien en el ejercicio equilibrado de ese poder. Tengo la convicción de que una sociedad con un reparto equitativo del poder entre hombres y mujeres sería considerablemente mejor, porque se complementarían las virtudes de ambos géneros y cada uno pondría freno a los defectos del otro.
¿Cual es la figura femenina de la antigüedad que más te ha influenciado?
No hablaría tanto de influencia como de fascinación. Y son muchas las mujeres fascinantes que encontramos en la antigüedad, bien por sus virtudes excelsas, como es el caso de Cornelia, la madre de los Graco, bien por su refinadísima (y cruel) astucia, como Livia; por su personalidad y capacidad de seducción, como Cleopatra; por su lucha y su fracaso en la conquista del poder político, como Fulvia o Agripina. En fin, la lista sería interminable. Con todo, la reina Dido es el personaje femenino al que me he sentido más próxima, por razones obvias. A diferencia de otras mujeres, ella entró en la historia por derecho propio, por ser ella misma y no por su relación con un varón, ni siquiera Eneas. A mi parecer, ella refleja esa posibilidad cierta de gobernar sin violencia, de conseguir sus objetivos prescindiendo de las armas. Fue una mujer extraordinaria.
¿Tienes nuevos proyectos en marcha?
Siempre tengo proyectos. Tengo textos en cartera que me gustaría ver publicados, y tengo también intención de escribir una nueva novela, probablemente en Internet.
Por último, dime un aspecto de “Dido, reina de Cartago” que te haga sentir especialmente orgullosa.
En general los lectores coinciden en señalar que Dido les ha dejado huella, que no la olvidarán. Eso satisface con creces mi aspiración de recobrar la memoria histórica de las mujeres y mi trabajo como escritora. Más que orgullosa, me hace sentirme feliz.
Isabel, ha sido un placer acercarnos a ti y a tu obra. Un abrazo de parte de todos los lectores de Ilike Magazine. 
-Muchas gracias a vosotros por darme esta oportunidad. Me ha encantado esta charla. 

 

domingo, 9 de enero de 2011

Isabel Barceló - La primera entrevista del año (I)

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Para inaugurar este nuevo año de entrevistas, he elegido una escritora muy especial: Isabel Barceló. Licenciada en Filosofía y Letras, esta alicantina puede alardear (pero no lo hace) de haber recibido la prestigiosa beca Valle-Inclán de literatura concedida por el ministerio de Asuntos Exteriores para la Real Academia de España en Roma. Su novela “Dido, reina de Cartago”, ha sido alabada por la crítica y el público en general. Esta es la entrevista que le hice para la revista Ilike Magazine, dividida en dos partes por tratarse de la versión íntegra.



Los inicios de “Dido, reina de Cartago” son dignos de mención: conforme escribías los capítulos los colgabas en tu blog “Mujeres de Roma” y dejabas que tus seguidores participaran en la creación. ¿Por qué decidiste iniciar su periplo de este modo?
En mi blog teníamos una tertulia muy agradable, la gente participaba con abundantes comentarios y disfrutábamos juntos. En ese clima distendido y de buena comunicación, empecé a escribir sobre la reina Dido. A mi parecer, disfrutamos de una novela cuando el autor consigue que nos identifiquemos con el protagonista o con alguno de los personajes, porque vivimos sus peripecias como si fueran realmente nuestras. Y pensé en la posibilidad de hacerlo al revés: que los lectores me dijeran qué personaje querían ser, siguiendo sus propias inclinaciones y fantasías, y me comprometía a hacerlos salir en la historia. Les di la opción de elegir personajes de los que citan las fuentes clásicas o bien decidir ellos mismos el nombre y la profesión o actividad que querían para su personaje, quedando bajo mi exclusiva responsabilidad la creación de sus personalidades, su papel en la historia, etc. Cada cual expresó sus preferencias libremente. En fin, a excepción de Dido y Eneas, protagonistas absolutos de la historia, cuyos papeles no quise otorgar a nadie, el resto de personajes están “encarnados” por lectores.
¿Qué te ha aportado esta singular experiencia? Háblanos un poco del proceso.
 —Ha sido una experiencia extraordinaria y muy satisfactoria, tanto desde el punto de vista humano como desde el creativo. Hasta donde yo sé, ningún otro autor ha trabajado con personajes propuestos por terceras personas.
Desde el punto de vista creativo, el reto era encajar a tantos personajes (unos 70) de una manera natural, estableciendo relaciones entre ellos y otorgándoles un papel en el desarrollo de la historia, corto o largo, pero perfectamente acorde con el conjunto. Esa abundancia y variedad de personajes se aproxima bastante a la vida real, en mi opinión. Por otra parte, los comentarios de los lectores, sus expectativas, han influido en el curso de la historia: jamás les di la razón, por el contrario, he tratado de sorprenderles siempre, porque eso era lo divertido, ese era el juego. Como resultado, en esta novela el lector no puede adivinar, ni siquiera intuir, lo que ocurrirá a continuación.
Desde el punto de vista humano, me ha servido para relacionarme más intensamente con algunas personas, crear lazos sólidos y también para crecerme como escritora. Ha sido una experiencia gozosa para alguien que, como yo, reivindica la alegría de escribir.
Quizá los lectores de esta entrevista puedan preguntarse cómo es posible incluir en una novela histórica personajes elegidos de una manera tan aleatoria. La historia suele recoger los hechos y los nombres de las personalidades más importantes y guarda silencio sobre todos los demás. La realidad, sin embargo, nos dice que esos grandes personajes vivieron rodeados de mucha gente que estaba siempre a su lado o pasaron fugazmente por sus vidas: servidores, parientes, amigos, enemigos, personas de las cuales no sabemos nada. Para dar cuerpo a las figuras históricas, el autor ha de inventarse esos personajes secundarios, pues los necesita para mostrar su personalidad, sus motivaciones, su forma de comportarse. En este caso, los lectores, al manifestar sus preferencias, me han proporcionado la materia prima. A cambio, yo les he devuelto emoción y disfrute.
Y entonces llegó la oportunidad de publicar gracias a la editorial ES Ediciones. ¿Qué tal la experiencia?
Muy positiva. Llevar esta novela al formato tradicional, es decir, publicarla en forma de libro permite que llegue a muchas personas ajenas al mundo de los blogs. Y resulta satisfactorio tenerla entre las manos, poder leerla en un sofá o en la playa o en la cama, al ritmo y velocidad que cada cual prefiera. La publicación en papel de esta novela permite comprobar fehacientemente que las nuevas tecnologías no están reñidas con la calidad y, por otra parte, que las exigencias de Internet encajan perfectamente con las de cualquier lector actual. Me refiero a la agilidad, a la brevedad de los capítulos, a su contenido siempre significativo, etc.



¿Te importa resumirnos brevemente el argumento de la novela?
La novela se estructura en dos planos temporales: unos cuarenta o cincuenta años después de la fundación de Cartago, la anciana señora Imilce, temiendo que sus conciudadanos olviden quien y cómo se fundó su ciudad, decide escribir la vida de la reina Dido. Ella misma había viajado con ella siendo una niña, y recurre a sus propios recuerdos, a los transmitidos por su abuela – que había sido la nodriza de la reina – y los transmitidos por los primeros fundadores a sus descendientes. En este plano temporal, que es secundario pero significativo, asistimos a la reconstrucción de la historia de Dido, incluida la parte narrada por un poeta troyano que interviene por invitación de la señora Imilce. Aquí vemos cómo se elabora esa reconstrucción, las tensiones que acarrea, las diversas opiniones y posturas. Nos aproximamos a la literatura oral, que era la propia de la época, pues Imilce reúne a sus vecinos en la plazuela del granado y les va dando a conocer el texto a medida que lo prepara.
El otro plano temporal corresponde al tiempo de vida de la reina Dido cuya historia nos viene narrada. Ella era reina de Tiro por herencia paterna. Por conflictos políticos con su hermano Pigmalión, decide exiliarse con un grupo de fieles y buscar un nuevo lugar en el que asentarse. Recorre el Mediterráneo – un mar todavía inexplorado en su totalidad – y finalmente recala en las costas del norte de África. Tras muchas vicisitudes, consigue fundar Cartago, (“Ciudad Nueva”, en lengua fenicia). Y cuando ya esta ciudad comienza a florecer, arriba a sus costas la flota del príncipe troyano Eneas, que había conseguido huir de la destrucción de Troya. Dido lo acoge en su ciudad y entre ella y Eneas nace un amor apasionado que lleva, en su propia génesis, la semilla del desencuentro.
Lo primero que salta a la vista de la novela es que transcurre a través de dos voces: Imilce, sierva de Dido, y Trailo, bardo troyano. ¿Por qué dos narradores distintos?
Los amores de Dido y Eneas fueron relatados por el poeta Virgilio en su obra “La Eneida”. Mi intención al empezar la novela era seguir ese magno poema en lo relativo al encuentro y desencuentro de los amantes. Sin embargo, a medida que iba reconstruyendo la personalidad de la reina Dido, me di cuenta de que no encajaba con lo que nos cuenta Virgilio. Tuve claro que seguiría mi propio instinto, pero la idea de utilizar el poema virgiliano para relatar la historia dándole mi propio enfoque y obviando el de su autor me producía un fuerte malestar, como si lo traicionara a él y engañara a mis lectores. Encontré la solución contraponiendo dos voces: la de la señora Imilce, que presentaría la versión fenicia, y la del poeta Trailo, que sostendría el punto de vista de los troyanos, es decir, la versión de Virgilio.
Imilce y Trailo no sólo presentan dos versiones de los hechos, sino también dos puntos de vista diferentes a la hora de narrarlos: más épico y grandilocuente el del troyano, manteniendo a distancia a los personajes y con abundancia de intervenciones divinas, y más directo el de Imilce que, con los pies en el suelo, busca explicaciones humanas a las conductas de las personas y mantiene a lo largo de toda la novela una exigencia implícita de comportamiento ético. Imilce no acepta sin más que Eneas actúe por mandato divino. Ella sabe que hay otros motivos y los relata abiertamente. Ahí es donde está la diferencia: no en los hechos, sino en las motivaciones que mueven a cada uno de los protagonistas y en los argumentos que utilizan para justificarse.
En cualquier caso, el relato de uno y otra no se superponen, no hay repeticiones, sino que se van alternando de modo que el lector sabe en todo momento quién habla y capta perfectamente las diferencias.
He leído algunos comentarios que catalogan tu novela como una obra eminentemente femenina. ¿Compartes esa opinión?
En “Dido reina de Cartago” la protagonista indiscutible es la reina y después la narradora Imilce. En ella no priman las situaciones bélicas, entre otras cosas porque Dido prefería resolver los problemas sin usar la fuerza. Su arma es la astucia y la emplea oportuna e inteligentemente. El universo que se refleja es el de las relaciones personales y grupales, donde se producen y se resuelven o se ahondan los conflictos. Y como hablamos de la lucha por la supervivencia, el escenario es la vida cotidiana. Pero eso no la priva de su naturaleza épica, muy al contrario, la subraya. Por otra parte, esta novela no sólo se aproxima a lo que debía ser la literatura oral de la época, sino que desvela – para quien lo sepa ver, claro – los mecanismos a través de los cuales se forman los mitos y la manera en que se manipula la historia. Probablemente la temática y la forma en que se presenta difieren de lo que estamos acostumbrados a leer en materia de novela histórica.
El que los personajes femeninos sostengan la novela es una cuestión de gusto, pero también de equilibrio y de justicia. Creo que las mujeres son las grandes olvidadas de la historia. Y en vista de los antecedentes, temo que la expresión “obra eminentemente femenina”, aunque dicha en su mejor sentido y con una intención loable, pueda ser interpretada por algunas personas como “obra menor”. Los criterios para valorar una obra deben ser otros. 

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Hasta aquí la primera parte de esta extensa y genial entrevista. La semana que viene os ofreceré la conclusión. 

jueves, 30 de diciembre de 2010

Adiós, 2010. Un año inolvidable.

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Saludos, caminantes.
Dicen que cuando algo está a punto de acabar es momento de hacer balance. Ese es el propósito de esta última entrada anual. ¿Me acompañáis?

Este año, el de la crisis (aunque llevemos arrastrándola desde hace tiempo), comenzó con una tragedia que nos conmovió a todos: el terremoto de Haití. Un año ha pasado, parece mentira. Un año en el que todo sigue casi igual de mal en aquellas tierras, aunque apenas se los mencione en los telediarios. Muchos nos movilizamos, pero el tiempo pasa y la memoria es endeble, demasiado endeble. Al menos para los que tenemos aseguradas tres comidas diarias.

Febrero llegó, y con él la primera de mis publicaciones de este 2010. Fue en el número 14 de "La lluna en un cove". Un momento especial, ya que era mi primer relato concebido en catalán valenciano: "Instint de supervivència" (Instinto de supervivencia). Y poco después hice mi debut en la revista Ilike magazine, con la primera entrega de mi novela "La Sombra de la Luna" y la entrevista a mi apreciada amiga Blanca Miosi. Febrero, un buen mes.
En marzo tocaba una experiencia nueva: mi primer prólogo a un compañero escritor. Y qué mejor modo de comenzar que con mi amigo Víctor Morata, a quien introducí en su "Tierra", el primer volumen de su bestiario "Universo Mágico". Mientras tanto, seguía escribiendo y documentándome para mi novela sobre los íberos. En el proceso, conocí a Arturo Gonzalo Aizpiri y su magnífico "El Heredero de Tartessos".

Con quien, por cierto, me encontré durante la 41 Feria del Libro de Valencia, en mayo. Pero este mes fue sin duda el de la pequeña Laura, esa preciosa niña que necesitaba urgentemente fondos para ser operada en EEUU. Su caso me atrapó desde el primer momento. Al final, consiguió viajar allí gracias al apoyo de decenas de miles de personas. Aunque no fue operada por cuestiones médicas, hoy día sigue un tratamiento especial que la ayuda a seguir adelante. Muchos besos desde aquí, guapísima.

En junio, Gervasio López publicó su primera novela, "Los crímenes de Avignon", amparado por Darío Vilas como editor, que seguía además con su web H-Horror definiendo un nuevo género de terror autóctono. Julio fue el "mes zombi" en Tierra de Bardos, y en agosto pasé a formar parte oficialmente de la mencionada web H-Horror (con la que había participado sólo ocasionalmente), como reseñador y entrevistador. Aparecí también en la revista "Prosofagia" gracias a Sergio G. Ros, que quiso contar con mi opinión acerca de la crítica literaria en la Red. ¡Y España ganó el Mundial de Fútbol! ¡Iniesta, cómo te queremos!

En septiembre, nació DH Ediciones, de la mano de Darío Vilas (demostrando así lo que significa la palabra "multitarea"), que decidió meterse profesionalmente en esto de la edición. Y precisamente desde H-Horror se confirmó que uno de mis relatos estaría en la antología dedicada a la zombificiación de grandes clásicos "Clásicos y zombis", que ha sido publicado justo esta semana (a la venta en la web de DH Ediciones).

Octubre trajo consigo una entrevista a Mario Escobar y mi primera participación como jurado de un concurso de relatos (para el "Certamen Todos los Santos", de H-Horror), otra experiencia novedosa y fascinante. Y el mundo se rindió a la literatura hispana con el Premio Nobel a Mario Vargas Llosa.

Y nos plantamos en noviembre, y llegó el momento más importante del año para mí (profesionalmente hablando) con la participación en la antología "Su universo a través", esa magistral idea nacida en la cabeza de Darío Vilas que combina la música de Shuarma (líder de la desaparecida banda de éxito "Elefantes") con ilustraciones y relatos que unos cuantos creamos basándonos en las canciones del artista barcelonés. Inolvidable, pues la considero mi primera publicación profesional. Y en la que compartí páginas con otros seis compañeros de letras y cinco artistas del pincel. El libro aún puede conseguirse en la web de DH Ediciones. También me encontré con otro compañero escritor al que admiro, Ivan Mourin, que me firmó su "Sociedad Tepes".

Diciembre, el presente, que pronto será pasado. Además de la salida de la mencionada antología "Clásicos y Zombis", es hora de reflexionar acerca de lo vivido, aprender de los errores, e ilusionarse con el futuro. En mi caso, hay motivos para ello. El primer gran paso ha sido dado. Mi última novela, dedicada a los íberos, ha convencido a una agencia literaria, que ha decidido representarme. Ojalá podáis leerlo en este 2011 que ya asoma.

Pero ante todo es tiempo de agradecimientos: a todos los que habéis visitado este egocéntrico blog, en el que no hago más que hablar de mí; a cada uno de los que habéis dejado vuestro comentario; a todos los que me habéis apoyado, poco o mucho, porque me habéis facilitado el camino. Sois muchos, y no puedo mencionaros a todos, pero sí puedo daros las gracias a todos. También se las daré, por qué no, a los que no han creído en mí, a los que incluso han despreciado esta pasión de escribir. Ellos también son un motivo para seguir adelante. 
En cuanto a la gente que lo merece, me gustaría destacar a mis compañeros de H-Horror (Elena, Darío, Ramón, Senén, MJo, Víctor -que además se nos casó, enhorabuena-, Necrocriticón), a los de Ilike magazine (Yéssica, Roi). A Sandrita. A Susana Eevee, Arturo Gonzalo Aizpiri, Montse de Paz, Isabel Barceló, Ivan Mourin, Claudia Bürk y Javier Cosnava por vuestros consejos literarios y por crear auténticas perlas que me han hecho disfrutar como lector. A mis contactos en Facebook (¡también sois muchos!). A mis compañeros en "Su universo a través" (Gervasio, Darío, Víctor, Senén, Rafa, Iría, a los dibujantes; y entre ellos, especialmente, a Fany Carmona, que ha sabido plasmar mis historias con fidelidad y cariño); a la gente del Café del Autor (Francisco, Lorea, Tomás y compañía); a Laura Fernández Berrocal y su familia por permitirnos ayudarles aunque sólo fuera un poco, y por supuesto a todos los que les ayudaron (más de 35000 en Facebook); a Mamen de Zulueta, por confiar en mi trabajo y desear representarme; a mi familia, por supuesto. Pido disculpas si he olvidado a alguien.

Sin embargo, me gustaría terminar esta entrada acordándome de una persona especial que ha tenido que pasar por un momento terrible en este final de año. Mi cariño va especialmente para Blanca Miosi, una de las personas que más me ha ayudado. Ánimo, amiga.

Un saludo a todos. Os deseo un Feliz Año Nuevo.


Narración radiofónica de mi relato "Como hadas guerreras"