Saludos a todos, caminantes.
Probablemente esta sea la entrada que más he esperado colgar en mi blog desde que lo inauguré hace unos años. Supongo que el título es suficientemente explícito. ¿Qué noticia puede ser la más importante para un escritor que aún no ha publicado una novela? Efectivamente, esa que estáis pensando, y quería darla aquí primero.
El año que viene, salvo catástrofe, me estrenaré como escritor en solitario. Tras mucho tiempo esperando, puedo anunciaros que mi novela "Iberia. El espíritu del lince", será publicada el año que viene por Ediciones Pàmies. Se trata de una novela histórica, ambientada en los años inmediatamente anteriores a la Segunda Guerra Púnica que enfrentó a romanos y cartagineses (hace más de dos mil años). Transcurre mayoritariamente en territorio valenciano, con emplazamientos que conozco muy bien porque vivo a tiro de piedra de ellos. Sus protagonistas: los íberos, esa sociedad tan poco conocida por el público en general, pero cuya huella está más presente hoy en día de lo que nos damos cuenta. Por supuesto, os iré informando.
El acuerdo con la editorial es absoluto, lo cual debo agradecérselo en primer lugar a mi agente, Mamen de Zulueta. Sin ella nada de esto habría ocurrido. Ha luchado por la novela como una jabata durante meses. ¿Se puede pedir más? No, sobre todo porque lo ha conseguido. También a Carlos Alonso, editor de Pàmies, por apostar por el manuscrito tan fervientemente. Sé cómo está el mercado editorial hoy en día, lo complicado que es publicar a un novel.
Pero tengo agradecimientos para muchas más personas, tantas que pido disculpas si olvido mencionar a alguien. Gente como Darío Vilas, siempre apoyándome; Luisa Fernández, mi "correctora" no oficial; Blanca Miosi, cuyos consejos me ayudaron a mejorar en un momento clave; Víctor Morata, que también leyó la novela y me dio su opinión; todos los compañeros de H-Horror (ahora Cultura Hache); a mis compis de agencia, especialmente a Elena Martínez; a Arturo Gonzalo Aizpiri, otro narrador de la época íbera, al que conocí durante el proceso de documentación de mi novela; a compañeros que siempre están ahí animando y ayudando de un modo u otro: Ivan Mourin y Cristina Borrell, José Luis Cantos, Tony Jiménez, Javier Cosnava, Claudia Bürk, Gervasio López, Isabel Barceló, Susana Eeve, Teo Palacios, Sandra... A mis padres, por supuesto (aunque no creo que lean esto; internet no es lo suyo) y a mi hermana.
Mucha gente, como veis. Muchos de ellos conocen de primera mano el esfuerzo que supone hacer algo mínimamente digno en el mundillo literario. Algunos porque lo sufren en sus carnes, otros porque han sido testigos de cómo lo he llevado. Han sido alrededor de cinco años de esfuerzo constante, sinsabores y también alguna que otra alegría por el camino. Y todos habéis estado a mi lado.
Esta noticia va dedicada a todos vosotros.
Y, por qué no, también a mí mismo.
