TIERRA DE BARDOS, CIERRA.
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Alcander, de Luisa Fernández

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domingo, 24 de octubre de 2010

"El esclavo de la Al-Hamrá", de Blas Malo, a la venta - Entrevista a Arturo Gonzalo Aizpiri, autor de "El Heredero de Tartessos"

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Saludos, caminantes.
Esta semana toca hablar de novelas históricas. Como muchos de vosotros ya sabréis, esta semana se ha puesto a la venta una novela que muchos ansiábamos desde hacía un tiempo: "El esclavo de la Al-Hamrá", de nuestro buen compañero Blas Malo (asiduo visitante de este blog). Blas ha entrado por la puerta grande con su primera novela, gracias al respaldo de Ediciones B, llegando así al gran público. Su libro podéis encontrarlo en todas las librerías del país. Desde aquí le deseo lo mejor, y para contribuir humildemente a su éxito, aquí va la sinópsis de la novela:

"Abu y Abdel crecieron juntos, pero el destino los separó. Pasado un tiempo coinciden en Fez y allí Abu confía a Abdel una misión a cambio de favores para su familia. Pero Abdel descubre las perversas intenciones de su supuesto amigo y se finge muerto para salvar su vida. Cuando Abu descubre que su amigo vive, busca acabar con él… Y la familia de Abdel buscará la venganza."


 Y siguiendo con las novelas históricas de calidad, he querido compartir con vosotros una entrevista que hice para Ilike magazine. El protagonista es Arturo Gonzalo Aizpiri, autor de "El Heredero de Tartessos", cuya temática vaticino que tendrá un auge gracias al estreno de la serie "Hispania. La leyenda", aunque transcurra en épocas anteriores a esta serie. Arturo es una gran persona que tuve el inmenso placer de conocer personalmente en la pasada Feria del Libro de Valencia. Un escritor excelente, pero también un hombre cercano y muy agradable. Podréis comprobarlo en la entrevista.

Entrevista a Arturo Gonzalo Aizpiri

—En primer lugar, me gustaría situar la acción de tu novela. “El heredero de Tartessos” transcurre en tiempos de la invasión de Cartago a la Península Ibérica, hace más de 2200 años. ¿Cuál fue el motivo de elegir ese momento de la Historia?
— Creo que el desembarco de Amílcar Barca en Gadir en el año 237 a. C. hace que España irrumpa súbitamente en la Historia. Hasta ese momento la Península Ibérica era un territorio en gran medida legendario, dominado por la impronta mítica de Tartessos, con una participación muy limitada en los grandes acontecimientos del ámbito mediterráneo. Y de la noche a la mañana nuestro suelo se convierte en uno de los escenarios clave de la lucha por el poder en el mundo antiguo, entre Roma y Cartago. Además, es una época fascinante por el gran número de pueblos muy diversos que confluyen en ella, lo que permite presentar al lector personajes de uno y otro lado del conflicto que despliegan creencias y sentimientos tan complejos y fascinantes como los del momento histórico que les ha tocado vivir.
—Cuéntanos brevemente el argumento de la novela.
— Tras su desembarco en Gádir, Amílcar, acompañado por su hijo Aníbal, comienza una campaña de conquista que lo lleva a remontar poco a poco el valle del Guadalquivir. Derrota a los turdetanos, con su ejército mercenario acaudillado por los celtíberos Istolacio e Indortes, y conquista también grandes ciudades Oretanas como Ipolka y Kástulo. Pero al llegar a la ciudad de Hélike, situada en las serranías del alto Segura, se encuentra con una fiera resistencia, dirigida por el rey Orissón, que lo obliga a iniciar un asedio. Éste es el punto en que comienza la novela.
Consciente de que la resistencia no podrá prolongarse mucho tiempo, el rey Orissón decide enviar una petición de ayuda a los Ólcades del norte, un belicoso pueblo celtíbero que habita los montes de lo que hoy es la provincia de Cuenca. Y el azar hace que un guerrero ólcade, Gerión, sea testigo del enfrentamiento entre los enviados de Orissón y una patrulla de soldados cartagineses. El celtíbero se ve impulsado a tomar partido, y esa decisión lo conducirá a conocer aspectos insospechados de su propio pasado y a jugar un papel protagonista en los trascendentales acontecimientos que están a punto de cambiar el destino de Ispania.



—“El heredero de Tartessos” está catalogada como novela histórica, pero tiene un inconfundible aroma épico y aventurero, muy cercano a la literatura fantástica. ¿Es algo intencionado?
—Cuando uno escribe una novela, de algún modo vuelca en ella toda su biografía literaria, todo lo que a lo largo de los años como lector le ha dejado huella. Y, siendo cierto que siempre he sido un gran lector de literatura fantástica, no me cabe duda que he incorporado a mi forma de escribir el lenguaje del género. He oído decir a algún escritor que un novelista escribe las historias que le gustaría leer. Creo que en gran medida es así.
—Tu manera de narrar, el estilo preciosista y la forma en que describes, es muy “Tolkien”. En ocasiones incluso raya lo poético.
—Has dado en el clavo. Soy tan apasionado de Tolkien como de la poesía. Probablemente de Tolkien he tomado ese particular sentido del transcurso del tiempo y del espacio, esa atención al viaje tanto como al destino. Y la intención épica de muchas escenas de la novela.
Y de la poesía me quedo con la intención de buscar la emoción y la máxima efectividad y precisión de cada palabra que escribo. Creo que nada como la poesía a ayuda a un escritor a eliminar lo superfluo, y a conseguir que el lenguaje haga al lector evocar imágenes que le den verosimilitud personal al texto.
—La documentación es una de las claves en cualquier novela histórica, más aún cuando se habla de una época tan lejana en el tiempo y relativamente poco conocida por el público en general. ¿Cuáles han sido tus fuentes principales?
— Afortunadamente en los últimos tiempos se está enriqueciendo con gran rapidez la bibliografía sobre la protohistoria de España; la novela incluye una breve bibliografía de aquellos libros que me han resultado más reveladores. Puestos a destacar a alguno, tengo que citar a Diodoro Sículo, Plinio y Pomponio Mela entre los clásicos; y a Francisco Burillo, Manuel Bendala, Francisco Gracia y Pedro Barceló entre los contemporáneos. Me he convertido también en visitante asiduo de algunos de nuestros sufridos museos arqueológicos, como el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y el Museo de Arte Ibérico de Jaén.
—¿Has visitado personalmente los lugares donde transcurre la historia?
— En efecto. No sé bien cómo conseguí convencer a mi mujer, Ángela, para que me acompañara a recorrer las provincias de Cuenca, Albacete y Jaén, localizando los parajes de la novela y visitando algunos sitios arqueológicos. Recomiendo particularmente a los lectores visitar, en la provincia de Cuenca, Villalba de la Sierra y la antigua Valeria, asomada al desfiladero del río Gritos, y las alturas entre Elche de la Sierra y Ayna, en Albacete.
—El misterio que envuelve a la leyenda de Tartessos, una especie de Atlántida ibérica, impregna toda la novela de un modo sutil. Es quizás otro punto en común con la obra de Tolkien. “El Señor de los Anillos” también cuenta con sus propios mitos de trasfondo, que dan solidez al conjunto. ¿Fue esa tu intención al apostar por tratar este mito?
—Yo diría que no he podido escapar a la seducción que ejerce sobre todos los interesados por la Historia el carácter mítico y legendario de Tartessos. El hecho de que nunca se haya descubierto la ubicación de la capital de aquel reino, a pesar de haber dedicado a ello sus esfuerzos grandes arqueólogos, comenzando por el hispanista alemán Adolf Schulten, arroja un halo de misterio sobre ella. Firmando en la Feria del Libro, han sido numerosos los lectores que se han acercado para preguntarme: “Pero, ¿existió de verdad Tartessos?”.
—Los personajes son mayoritariamente ficticios, aunque uno de los que no, Aníbal Barca, ha sido protagonista de otras novelas históricas. ¿Fue complicado construir tu propia versión del famoso conquistador cartaginés? ¿Te has dejado influenciar por otras novelas que trataban al personaje?
—Me atrae poderosamente la figura de Aníbal; lo veo como el sucesor de Aquiles y de Alejandro, figuras capaces de dejar una huella indeleble en quienes los conocieron, y también en el imaginario colectivo de la humanidad. Además, creo que Aníbal encarna un proyecto “imperial” basado en la diversidad, mientras que el modelo romano se basó en mayor medida en la uniformidad.
Y, aunque en efecto he leído otras novelas sobre Aníbal, creo que no me han influido mucho, porque sitúo al personaje en una edad, la más temprana juventud, que ha sido relativamente poco tratada. Quizá la influencia más clara que he tenido ha sido el famoso Retrato que de él hizo Tito Livio en el Libro XXI de la Historia de Roma desde su fundación. Pero sobre todo he intentado imaginar cómo debió ser un joven púnico sumergido desde la infancia en el corazón de los acontecimientos políticos y militares de aquel tiempo, y fascinado con la figura de Alejandro Magno y del mundo helenístico.
—Uno de los personajes, Anglea, resume un poco la visión que los íberos tenían de la mujer, a la que tenían en alta estima. Tenemos mucho que aprender hoy en día de sociedades que siempre hemos creído bárbaras, ¿no crees?
—Desde luego, todas las fuentes coinciden en atribuir un notable papel a las mujeres dentro de las sociedades prerromanas. Anglea es la expresión de ese papel, y simboliza además la capacidad que le atribuyo a las mujeres de corregir muchos de los errores y desequilibrios que siempre ha mostrado la sociedad moldeada por los hombres. Anglea toma las armas cuando es preciso, pero equilibra esa aceptación de la violencia con una personalidad también atenta a la afectividad, la humanidad, incluso el humor y la intuición. Es también una persona pragmática y positiva, pero abierta a la dimensión mágica y enigmática de la existencia. Creo que queda claro que soy un admirador incondicional de Anglea.
—“El heredero de Tartessos” es tu primera novela, fruto de más de cinco años de trabajo según aseguras. Pero, ¿es tu primer trabajo literario, o hay obras anteriores guardadas en el disco duro de tu ordenador?
—Desde que tengo uso de razón he sido un escritor compulsivo y he hecho un poco de todo: relatos, traducciones, ensayos, artículos profesionales. Pero El heredero de Tartessos es mi primera novela. Y he descubierto que es una experiencia extraordinaria, en la que un escritor puede explicarse a sí mismo por completo. Así que no será la última.
—¿Qué tal el trabajo con la editorial? ¿Ha sido gratificante?
—Mi editor, Alberto Santos, ha sido clave para convertir en realidad el proyecto de El heredero de Tartessos. Me mostró el camino que lleva desde un montón de folios recién salidos de la impresora hasta una novela en el mostrador de una librería. Un camino mucho más laborioso de lo que yo me hubiera imaginado. Y me ayudó a pulir el manuscrito, haciéndolo más sólido, más solvente. Ha merecido la pena.
—“El heredero de Tartessos” parece gozar de una salud envidiable, habida cuenta de que ya ha traspasado con éxito la segunda edición. ¿Estás satisfecho, o aún esperas más de la novela?
—Estoy feliz y más que satisfecho con el éxito que está teniendo el libro. Pero, puestos a soñar, ¿por qué no ir aún más allá? No pocos lectores me han comentado que la novela tiene un ritmo muy cinematográfico. Así que, ¿quién sabe?, tal vez algún día alguien se anime a llevar a Gerión y a Anglea a la gran pantalla.
—La promoción de la novela te ha llevado a muchos lugares de España. ¿Qué tal la experiencia de contactar con el lector?
—Si tuviera que dar una sola razón por la que amo escribir novelas, no sería el tiempo de feliz intimidad escribiendo en el cuaderno o en el ordenador, rodeado de libros y mapas. Lo más hermoso es el encuentro cara a cara con los lectores, conversar unos minutos, entregar el libro y estrechar la mano sabiendo que entre Dora o Alfonso o Josep o Stefan o Alicia o Álvaro y yo mismo acaba de crearse una complicidad única. Ellos y yo compartimos un relato, un paisaje, un conjunto de personajes, una aventura. Es algo completamente adictivo.
—¿Cuáles son tus próximos proyectos literarios?
—Estoy comenzando a trabajar en una nueva novela. Y, dado que a medida que he profundizado en la época de la presencia cartaginesa en la Península Ibérica, me ha ido pareciendo cada vez más fascinante, espero continuar explorándola.
—Arturo, ha sido un placer charlar contigo. Mucha suerte con la novela y esperemos que sea la primera de muchas.
—El placer ha sido mutuo, Javier, muchas gracias. Y suerte también a este espléndido proyecto que es Ilike Magazine.


domingo, 17 de octubre de 2010

Microrelato "Podrido y yo"

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Saludos, caminantes.
Quizá recordeis que hace unas semanas os ofrecía un relato dividido en tres partes titulado "Los amantes malditos", una adaptación en clave zombi del clásico "Romeo y Julieta". Entonces os comenté que había escrito tres relatos con la idea de participar en la convocatoria del cuarto número de H-Horror, dedicado a los clásicos zombificados. También os comenté que uno de ellos fue elegido para dicha publicación (relato "Para comerte mejor", que saldrá en próximas fechas). Por tanto, quedaba inédito el tercero de esos trabajos, y qué mejor sitio para presentarlo.
Se trata de un microrelato, la adaptación del primer capítulo de la inmortal "Platero y yo", de Juan Ramón Jimenez. A pesar del aberrante resultado final (lo cual era mi intención), en el fondo se trata de un homenaje (raro, sí, pero homenaje al fin y al cabo) a esta obra maestra que todos hemos leído y aprendido en el colegio.
Espero que la disfrutéis (?).
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Podrido y yo
Javier Pellicer


Podrido es menudo, descarnado, áspero; tan putrefacto por fuera que se diría que es todo pus, carne infecta que basta un soplido para que se le desprenda de los huesos. Los espejos agrietados de sus ojos hace tiempo que perdieron la vida. El derecho le cuelga indecoroso, sujeto por un mísero filamento medio carcomido.
Pero Podrido no es debilidad. El hambre le da fuerzas, lo convierte en bestia agónica. Sale al amparo de las noches oscuras, en busca de sangre y carne que devorar; sangre y carne de hombre o mujer, de ancianos o niños. Su hocico arranca con avidez la piel de sus víctimas, destroza los huesos, sorbe los fluidos y mastica los sesos. La gente, horrorizada, grita al ver su trote renqueante, que más parece el galopar de un demonio del Averno.
Su hambre nunca tiene fin, jamás la tendrá. Le encantan los cerebros, los corazones; su fruta favorita son los ojos, carnosas guindas de jugo chorreante, y roer los huesos tiernos de los niños, aún no anquilosados por la edad.
Cuando se adentra en las calles del pueblo, ni los hombres más valerosos se atreven a plantarle cara. Vestidos con gesto de terror, corren y huyen, mientras proclaman:
—Tá endemoniao…
Está endemoniado. Poseído de hambre y enfermedad corrupta, incapaz de escapar de su propia agonía. 

 

domingo, 10 de octubre de 2010

Un octubre cargado de noticias

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Saludos, viajeros.
Esta ha sido una semana de nombres. Todos los que escribimos en español (seamos o no conocidos), hemos recibido una maravillosa sorpresa. Se ha hecho justicia a la literatura hispana, volviéndola a colocar en el lugar que se merece tras veinte años, con la entrega del Premio Nóbel a Mario Vargas Llosa. El eterno candidato, al fin campeón. Un hombre además comprometido con su entorno, un hombre multidisciplinar. De nuevo estamos donde merecemos. No olvidemos que el español es, oficialmente, la segunda lengua más hablada del mundo tras el mandarín. Mi más sincera enhorabuena a Vargas Llosa (aunque sé que no leerá este humilde post).

Por otra parte, el activista Liu Xiaboo ha recibido el Nóbel de la Paz, un nuevo estoque a la retrógrada y cruel censura china (¿cómo el mundo puede permitir los excesos de esa dictadura encubierta?). Increíble que la esposa de Xiaboo haya tenido que ir a la cárcel para darle la noticia; increíble el asedio al que está sometida esta familia por el simple hecho de atreverse a decir lo que piensan. Sólo me ha causado una cierta tristeza que la mención de Xiaboo haya cerrado las puertas a otro candidato que lo merecía tanto o más: Vicente Ferrer y su fundación, que tanto han hecho por los más desfavorecidos. Otra injusticia que debe remediarse.



E intimamente relacionado con la paz, también hemos celebrado el 70 aniversario de uno de los mayores iconos del movimiento pacifista: John Lennon. ¿Quién no lo admira, musical o socialmente? Una reflexión que me he hecho en mi perfil de Facebook: ¿Por qué después de tanto tiempo, aún nos cuesta tanto imaginar? ¿Por qué nos empeñamos tanto en aferrarnos a lo material? Preguntas demasiado grandes para quien esto escribe, por desgracia. De lo que estoy convencido es de que a Lennon no le hubiera gustado el mundo de hoy en día. Hay muy poca imaginación.



Pero también en mi ámbito más cercano ha habido noticias. DH Ediciones ha presentado, con bastante éxito según he podido saber, su primera publicación. Pero no se ha detenido ahí. Tras "La casa de las sombras", le ha llegado el turno a la colección de relatos "Sopa de sapos", firmada por un colectivo de autores bajo el nombre de Sr. Bufforson. La calidad estética del libro es fantástica, os lo puedo asegurar.
Igualmente, ya está disponible un nuevo número de la revista Ilike magazine, el 11. En esta entrega he entrevistado a Ivan Mourin, escritor de terror, autor entre otras de "Sociedad Tepes"; he reseñado los libros de "Dido, reina de Cartago" (de Isabel Barceló) y "Cicatrices" (de Claudio Cerdán); y por supuesto, una nueva entrega de "La Sombra de la Luna", con uno de los momentos estelares de la novela: Eduardo, el escritor, al fin se encuentra con su vecina, aunque no del modo que habría deseado. Podéis descargarlo en: Ilike magazine 11 . Y no os perdáis el siguiente número, donde acontecerá la escena que los que habéis seguido la novela estaréis esperando: Eduardo y Arrabal, los dos protagonistas, coinciden al fin.
¡Más noticias! Gracias a H-Horror, he tenido placer de saborear una nueva experiencia. Su administrador, Darío Vilas, ha tenido a bien proponerme como jurado en el concurso de relatos de terror Todos los Santos, de la web. Como digo, algo novedoso a lo que espero estar a la altura. Por supuesto, se aceptan jamones como soborno. ;)

Siguiendo con mis colaboraciones en H-Horror, he tenido la oportunidad de entrevistar a todo un creador de best-sellers, Mario Escobar, autor de una saga de thrillers históricos que se venden dentro y más allá de nuestras fronteras, y cuyos derechos ha cedido para varias adaptaciones al cine. La entrevista ha tenido lugar con motivo de la publicación de su nueva novela, "El dedo de Dios". Podéis leerla en el siguiente enlace: Entrevista a Mario Escobar . Y en breve, una nueva novedad en mis entrevistas. Por primera vez, entrevistaré a una actriz, de bastante renombre. Pista: es portada de cierta revista aficionada a la ligereza de ropa.

Como veis, una semana muy cargada. ¡Y lo que se avecina!

Hasta la semana que viene, caminantes.

domingo, 3 de octubre de 2010

Presentación "La casa de las sombras", de Juan Ángel Laguna Edroso

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Saludos, caminantes de Tierra de Bardos.

Los amantes de la literatura estamos de enhorabuena. El pasado 1 de octubre se puso a la venta "La casa de las sombras", de Juan Ángel Laguna. Sin duda un acontecimiento especial, pues se trata de la novela con la que la flamante DH Ediciones inaugura su catálogo, con la colección "Último escalón".




A la espera de que me llegue el ejemplar, aquí os dejo la intrigante sinópsis oficial:

Bienvenido a la casa de las sombras.
Bienvenido al hogar de los monstruos.
Bienvenido a este viaje a lo más hondo de su existencia. Olvídate de las leyes de los hombres, porque estas nada significan para ellos. Olvídate de la mecánica que rige el alma de las personas. Prepárate a visitar el otro lado del espejo.
Los monstruos no existen para nosotros, ni por nosotros. No son nuestros reflejos deformados, aunque su silueta nos resulte familiar. Por eso, si franqueas el umbral, prepárate para visitar el otro lado, otra dimensión. Sus cuitas y sus anhelos no son los nuestros, pero queremos conocerlos. 

Misterioso, ¿verdad? Si queréis saber más, sólo tenéis que entrar en la web de DH Ediciones para leer el primer capítulo en el siguiente enlace: http://www.dhediciones.com/images/dossier_pdf/dossier_casa_de_las_sombras.pdf
Los que seais de Madrid y alrededores estais además de enhorabuena. Este próximo miércoles el autor presentará la novela en la capital, concretamente en Librebar Entrelínea, en la calle Gonzalo de Córdoba, 3. Juan Ángel contará con Santiago Eximeno, autor de ciencia-ficción y terror, y fundador de Nocte, como presentador.Yo de vosotros no me lo perdería.
Desde aquí darle la enhorabuena a Juan Ángel y a todo el equipo de DH Ediciones. 
Y que nadie le quite el ojo de encima a esta editorial, porque dentro de poco tendréis noticias de su lanzamiento estrella, algo verdaderamente espectacular y en lo que tendré el gustazo de participar. Pronto, más información.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Las 11 obras imprescindibles de la ciencia-ficción (II)

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Hola, viajeros. Toca concluir la lista de mi 11 novelas preferidas de ciencia-ficción. Como ya avisé, la lista podría ser inmensa, y soy consciente de que quedarán fuera muchas novelas míticas. Pero que no estén aquí no significa que no merezcan estarlo. Algunas no lo están sencillamente porque no las he leído, o porque no me gustaron (a pesar de que entienda que son obras maestras). "El Juego de Ender", "Ubik", "La guerra de los mundos", "Crónicas Marcianas", "El hombre en el castillo"... Son tantos que se podría hacer una lista larguísima. A los blogueros que me visitáis, os animo a que creeis la vuestra.

-El viajero (John Twelve Hawks): La mayoría de los libros de esta lista son clásicos de la época dorada de la ciencia ficción. Pero también hoy en día se hacen grandes obras, lo cuál no es fácil porque el género está sobrexplotado. En 2005 apareció “El viajero”, firmado por un escritor desconocido que trabaja bajo el original seudónimo de John Twelve Hawks, primera parte de la trilogía por concluír “La Cuarta Realidad”. El argumento, a medio camino entre la intriga de conspiraciones y la ciencia ficción, es absorbente: Los Viajeros son hombres capaces de liberar su alma (La Luz) y viajar a otras realidades, donde recogen sabiduría para guiar a la especie humana hacia el futuro. Pero hay quienes no están de acuerdo con estos revolucionarios. La Tábula es una organización que persigue desde hace siglos a los Viajeros para acabar con ellos. Los consideran demasiado peligrosos para el orden preestablecido que administran en las sombras. Son opositores del cambio, y para hacer su tarea controlan la sociedad desde sus cimientos: la economía, la industria, los servicios policiales... Todo está sucintamente controlado sin que la sociedad siquiera lo imagine (al más puro estilo del Gran Hermano de “1984”. Es la llamada Red. Sólo los Arlequines, asesinos sin escrúpulos con la misión de proteger a los Viajeros, se oponen a su tiranía encubierta a través de su imprevisibilidad, el único modo de burlar a la Tábula. Maya es una ex-Arlequín que tendrá que volver a la vida de asesina para salvar a dos hermanos muy especiales: Michael y Gabriel Corrigan. ¿Pero qué pasará cuando uno de los dos hermanos decida unirse a la Tábula? Esta es una historia que atrapa, os lo aseguro, repleta de acción al más puro estilo cinematográfico (el guión de la adaptación al cine ya está en marcha, según se rumorea).

-¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Philip K. Dick): ¿Quién no ha visto Blade Runner, el clásico de Ridley Scott? El director se basó libremente en la novela corta de Philip K. Dick. Si la oscuridad y la miseria están presentes en la película, en la novela el ambiente es aún más asfixiante. Rick Deckard, ex-policía y actual “cazador de bonificaciones”, tiene como encargo eliminar a un grupo de androides, tan parecidos a seres humanos que es casi imposible distinguirlos. Los Nexus 6 (es el nombre de los seres artificiales), llegan a la Tierra huyendo de los maltratos recibidos en una colonia espacial, donde eran utilizados como mano de obra esclava. La novela, enclavada en un ambiente casi apocalíptico y ciberpunk, estudia la relación entre humanos y androides (que al parecer valoran más el concepto de humanidad que los propios hombres), añadiendo el elemento religioso en la forma del Mercerismo, un movimiento filosófico convertido en religión. Una novela a la altura de su adaptación cinematográfica, a pesar de las numerosas diferencias..

-La Biblioteca de Babel (Jorge Luís Borges): Creo que nadie podrá discutir que Borges es el mejor escritor de ciencia-ficción en habla hispana. “La Biblioteca de Babel” es, en mi opinión, el mejor ejemplo de su obra. El relato apareció en la colección de relatos “El jardín de seneros que se bifurcan”, y más tarde en “Ficciones” (1944). En el texto, el escritor argentino especula con una construcción en forma de biblioteca (descrita en detalle), que contiene todos los libros posibles, compuestos a partir de combinaciones de veinticinco símbolos ortográficos (incluyendo el espacio, la coma y el punto), en todos los idiomas conocidos y desconocidos. Por ejemplo, podría existir un libro que consiste en la repetición de una misma palabra a través de todas sus páginas (siempre cuatrocientas diez). Tendríamos así un número limitado de libros, pero tan vasto que a ojos de un ser mortal podría parecer infinito. Según Broges, “basta con que un libro sea posible para que exista”. Las interpretaciones del verdadero significado del relato son variadas. Algunos estudiosos ven la Biblioteca como un reflejo del Universo (al igual que éste, finito pero sin límites), cuyos pasillos son recorridos por aventureros en busca del Libro Total, que contiene todos los enigmas de la realidad.

-Solaris (Stanislaw Lem): Más que una novela de ciencia ficción, “Solaris” es un estudio psicológico tanto de la condición humana como de un posible contacto con otras razas inteligentes ajenas a nuestro mundo. Y no hablamos de extraterrestres al uso, sino de conciencias alienígenas tan alejadas de nosotros que resultaría imposible una relación porque, sencillamente, seríamos demasiado diferentes. La historia se centra en Solaris, un planeta muy alejado de la Tierra, en el cual se ha encontrado vida y se sospecha que hay inteligencia. Pero esta conciencia extraterrestre no tiene forma humanoide, sino que es un vasto océano. Kris Kelvin es un brillante psicólogo que llega a la estación de investigación del planeta para desentrañar el misterio de las extrañas conductas de sus ocupantes. Y entonces descubre a los visitantes, réplicas de seres humanos que sólo existen en el recuerdo de los investigadores. En su caso, se le aparece Hari, su esposa, que se suicidó tiempo atrás. A través del punto de vista de Kelvin, y con gran detallismo y realismo, desentrañaremos parte del misterio de los visitantes y el “océano-conciencia”, aunque jamás del todo, porque, como ser humano, Kelvin es incapaz de abarcar los conceptos que rigen a la conciencia de Solaris. Una obra compleja pero muy profunda.

-Hacedor de Estrellas (Olaf Stapledon): En 1937, Stapledon nos regaló una maravillosa aventura de corte existencial. Calificada por Borges como “prodigiosa”, y por Arthur C. Clarke como “...la más poderosa obra de la imaginación de todos los tiempos”. Poco se puede añadir a tan espectaculares comentarios, que no hacen sino dictar una justa sentencia. Cuenta la historia de un hombre amargado que, mientras contempla las estrellas, se ve arrastrado en un viaje astral hacia más allá de la Tierra. Cruzará toda la galaxia para comprender la verdadera esencia de la fuerza primigenia, el Hacedor de Estrellas. Estamos ante una obra que fusiona cosmología y filosofía, una fábula preciosa, cargada de imaginación y con una profundidad deliciosa.  Imprescindible. Personalmente la considero una obra maestra, muy infravalorada pero que está a la altura de cualquier clásico.

-2001 Una Odisea del Espacio (Arthur C. Clarke): Su narrativa no es la mejor, sus personajes son poco profundos, pero lo reconozco, “2001” tiene algo que me cautiva. y la convierte en mi preferida, al menos argumentalmente. Imposible pensar en ella independientemente de la película de Kubrick, y tampoco lo recomiendo. Cada vez que la leo visualizo las impactantes escenas del film, de una belleza como pocas veces he visto en el cine: esos hombres-mono al borde de la extinción, la primera aparición del Monolito acompañado del intenso canto coral de la banda sonora, el baile visual de la Estación Espacial, el viaje estelar de Bowman, el impactante final en la suite del hotel... Sencillamente irresistible, a pesar de las destacadas diferencias entre novela y película. Y qué curioso, cuando lo común es que el cine tenga un ritmo trepidante, en este caso es al contrario: la novela, además de explicar más cosas, es de un transcurrir más rápido; la película es una danza silenciosa y lenta. La historia comienza hace tres millones de años, con nuestros primeros ancestros; al borde de la extinción por inanición, forrajean día tras día y compiten con otros grupos de monos por un miserable charco de agua. Son el último eslabón en la cadena alimentaria. Pero todo eso está a punto de cambiar. Una mañana, cuando los hombres-mono salen de su cueva, encuentran algo extraño que no puede ser concebido por sus mentes primitivas, un monolito transparente, que manipulará sus mentes y alentará su potencial evolutivo. Cargados con el arma más poderosa, la curiosidad, aprenderán a utilizar herramientas, a aprovechar el abundante alimento que antes no sabían ni que existía, a matar. La humanidad ha nacido. El próximo paso son las estrellas. Y el Monolito estará allí esperándoles para su próximo paso evolutivo.

Y eso es todo por esta semana. Seguid opinando sobre vuestras novelas CI-FI preferidas.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Las 11 obras imprescindibles de la ciencia-ficción (I)

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Saludos, viajeros. Esta semana, y la que viene, quisiera descubriros un poco más de mis gustos literarios, en concreto compartir con vosotros mis novelas y relatos favoritos de la ciencia-ficción. ¿Coincidís con ellos? 
El género de la ciencia-ficción es tan vasto que once entradas apenas pueden escarbar la cantidad de grandes obras que pueden catalogarse como tal. La primera novela o relato de ciencia-ficción, entendida como tal, podría decirse que fue “Frankenstein o el moderno Prometeo”, de Mary Shelley. Para algunos, como Asimov, el primer trabajo claramente CI-FC sería un relato de 1623 llamado “Somnium”, de Johanes Kepler, en el cual el protagonista viajaba a la Luna y allí se planteaba los movimientos de la Tierra. Tomás Moro, y su “Utopía”, es otra referencia a esa primera etapa del naciente sub-género. Hasta que llegó Julio Verne, para mí el verdadero padre de la ciencia-ficción.

Pero mi intención no es narrar con detalle la historia del género. A continuación daré mis impresiones de las, para mí, once obras imprescindibles de la ciencia-ficción. No es una lista ordenada por preferencia, y no están todos los que son, pero sí son todos los que están.



-Cita con Rama (Arthur C. Clarke): Novela cumbre de la ciencia-ficción de calidad, con un rigor científico que la sitúa a la cabeza de otras del género. Cuando la Tierra detecta un extraño asteroide acercándose al Sistema Solar, se descubre que por su forma (perfectamente cilíndrica) y su movimiento de rotación no puede ser más que un objeto artificial: una nave espacial extraterrestre. Antes de que el bólido (apodado Rama) se aleje de las inmediaciones del sistema, se decide enviar una misión de exploración y contacto con los seres que comanden la nave. Una vez dentro, los exploradores encontrarán un vasto mundo artificial, aparentemente apagado hasta que su llegada comienza a despertarlo. Las descripciones científicas de las que hace gala Clarke son impresionantes, y el detallismo del mundo artificial es magnífico, pero destaca el insondable misterio que representa Rama, tan indiferente a los humanos, y que sólo en las novelas derivadas se resuelve. Con un final abierto (y magnífico), la novela marca un camino para las distintas secuelas que Clarke crearía. Aunque de gran calidad, ninguna llega a la categoría magistral de la primera parte.


-Dune (Frank Herbert): Este libro bien podría estar entre los mejores de la literatura fantástica, aunque tradicionalmente se lo ha asociado a la ciencia-ficción. La historia se sitúa veinte mil años en el futuro, en el marco de un imperio galáctico feudal controlado por familias nobles (Las Grandes Casas) al servicio del Emperador Shaddam IV. El protagonista principal, Paul Atreides, tendrá que lidiar con la traición del Emperador, que teme la creciente influencia de la Casa Atreides. Para hacerlo, deberá descubrir si, como sospecha su madre Jessica, es el Kwisatz Haderach, el que podrá enlazar espacio y tiempo. La trama, cargada de intrigas palaciegas muy propias de la fantasía épica, se inclina más hacia la aventura iniciática clásica, heredada de la antigua tradición griega y que hoy forma la base de la mayoría de novelas de literatura fantástica.


-Farenheit 451 (Ray Bradbury): En la sociedad que ambienta este clásico, leer es un pecado, a la vez que un crimen, ya que los libros son considerados destructores de la igualdad extrema que el gobierno ha instaurado, dirigida a que los ciudadanos sean felices y así rendir más en sus labores. El protagonista, Guy Montag, es un bombero que se dedica, por orden del gobierno, a quemar los libros clandestinos que son encontrados. Al encontrarse con Clarisse, una antisocial, Montag comenzará a cuestionarse si realmente es feliz, y despertará en él unas repentinas ansias de aprender. “Farenheit 451” está ambientada en un mundo distópico, y su tema central es valor de la curiosidad humana, imposible de ser reprimida.


-El centinela (Arthur C. Clarke): Quizás esta sea una elección algo incomprensible, ya que no es un relato de los más famosos. Lo incluyo porque me encantó, y por su importancia como precursor de una de las mejores obras de todos los tiempos. “El centinela” es el cuento del que nació “2001: Una odisea del espacio”. Trata sobre el descubrimiento por parte de un astronauta de un artefacto desconocido en la Luna. El objeto, con la forma de una pirámide y de superficie perfectamente pulida, está rodeado por un campo de fuerza esférico. El personaje especula con la idea de que el artefacto fue dejado hace eones por una especie extraterrestre para vigilar la evolución del ser humano. De hecho, la pirámide transmite continuamente una señal al espacio profundo, hasta el momento en que los terrestres rompen el campo de fuerza. Entonces el protagonista se pregunta cuánto tardarán los creadores del objeto en advertir el cese de las señales, y cuál será su intención si deciden ver los resultados de su experimento de vigilancia.


-Fundación (Isaac Asimov): Primer libro del Ciclo de Trantor, es para muchos la mejor obra de ciencia-ficción de todos los tiempos, y quizás no les falte razón (a pesar de que no es mi preferida). El propio Asimov asegura que la saga completa consta de catorce libros (el primero de los cuales sería “Yo, robot”), aunque no todos son necesarios para comprender la historia del Ciclo de Trantor (siete libros). “Fundación” es una serie de cinco relatos cortos, ambientada en un futuro muy lejano (decenas de miles de años). La humanidad se ha extendido por la Galaxia en un Imperio Galáctico. Pero éste es tan vasto que la relación entre sus planetas está empezando a romperse. La ciencia, además, se ha estancado ante la idea de que no queda nada por descubrir. Los relatos giran alrededor de una nueva disciplina, la Psicohistoria, que de modo matemático predice la desaparición del Imperio, para dar paso a un nuevo estado galáctico, la Fundación. La vastedad del proyecto de Asimov abruma, pero el acierto de relatar la trama en relatos cortos hace más ligera la lectura.
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Esto es todo por esta semana. En unos días, colgaré la segunda parte del artículo, con el resto de novelas que confección mi particular top eleven de la ciencia-ficción.

Narración radiofónica de mi relato "Como hadas guerreras"